Jazmin y Nicolás

Enseñando a bucear a mamá

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Jazmin y Nicolás

Mi primer experiencia de buceo

Siempre hay una primera vez y como dice un buen amigo, las primeras veces  siempre son memorables.

Una de las cosas que años con año disfruto son las vacaciones con mi Puffle,  es un tiempo que atesoro y me permite compartir momentos innolvidables con él. Esta vez no fue la excepción, el mar caribe me dejó una experiencia única: La posiblidad de bucer por primera vez y en el hermoso mar de Cozumel.

Debo confesar que aquí la única novata era yo,  el Puffle desde hace dos años toma clases de buceo durante el verano, actividad que ha disfrutado enormemente y que le permitió sentirse literalmente:”como pez en el agua”.

Después de enfundarme en el traje de neopreno y de cargar el equipo y el tanque de buceo comenzó -en la alberca del hotel- una lección teórico-práctica que, en muy pocos minutos se convirtió también en una lección de vida.

La regla de Oro:

No dejar de respirar es la regla de oro en el buceo. Aguantar la respiración puede causar un daño a tus pulmones estando aguas profundas y no hay necesidad ( pues  para ello llevas un tanque de oxigeno). Inhalar y exhalar de forma normal debe ser una constante para tener un buceo seguro.

Reflexión de vida #1:

La respiración es la llave que nos hace fluir en cualquier situación, nada mas sencillo que respirar y sacar el aire de forma consciente para estabilizarnos y fluir en cualquier situación de angustia, enojo, miedo o tristeza.

Si pierdes la boquilla del oxígeno exhala hasta que logres encontrarla, púrgala y vuelve a respirar:

Éste quizá fue el ejercicio más complicado para mí, pues requiere de gran coordinación y al ponerlo en práctica debajo del agua, tu instinto te lleva a aguantar la respiración -cosa que no debes hacer, de acuerdo a la regla de oro del buceo- y en la desesperación de no tener oxígeno, es fácil olvidar alguno de los pasos a seguir.

Reflexión de vida #2:

Aguantar la respiración, así como nuestra tristeza, dolor, miedos o enojo nos hace explotar ( así como pueden explotar los pulmones bajo el agua, en determinadas condiciones) soltar estos sentimientos -exhalar- nos permite estar a salvo y encontrar los elementos necesarios para seguir adelante.

Si quieres descubrir las maravillas del mar tienes que aprender a vaciar los pulmones:

Mis primeros intentos de bajar a más profundidad en la alberca de prácticas fueron infructuosos pues de pronto  y sin entender por qué comenzaba a flotar. Ya tenía las pesas que me permitían bajar con más facilidad y aún así no bajaba lo suficiente.  Mi maestra de buceo me dijo: Si quieres llegar al fondo tienes que soltar todo el aíre y volver a respirar y soltarlo nuevamente TODO!

Reflexión de vida #3:

Está fue la lección más contundente: Soltar…

¿Qué?:  Todo aquello que consideramos imprescindible  y que sin embargo no nos deja adentrarnos en la vida: cosas materiales, relaciones, sentimientos.  Los seres humanos tenemos demasiados apegos que nos negamos a dejar por miedo a quedarnos vacíos, solos.

Soltarlo TODO, es la única manera en la que podemos recibir constantemente en un ciclo virtuoso: Dejar todo significa tener los pulmones, los brazos y el corazón, listos para llenarlos nuevamente de oxígeno, experiencias, sentimientos y energía vital.

Lo aprendido en el buceo me permitió bajar junto con mi Puffle al mar y difrutar de los arrecifes de coral, la langosta, la mantarraya y de una variedad increible de peces que nunca había tenido tan cerca de mi.

Fue por casi una hora sentirme parte del hermoso ecosistema marino;  re confirmar que tengo un hijo maravilloso que me impresionó con su arrojo, confianza y protección hacia mí, pues siempre estaba al pendiente de cómo me encontraba y llamaba mi atención para enseñarme los tesoros del mar que iba encontrando en su buceo.

Mi  primer buceo me enseñó a desaprender lo aprendido,  me dejó con ganas de seguir aprendiendo cosas nuevas  y a comprender que cuando no tienes nada, es por que estás a punto de recibirlo TODO!

 

Gracias Puffle, gracias Cozumel!


 

Verano 2011

 

 

Author: Jazmín

Mexicana, mamá en la era digital. Afortunada, cómplice del Universo y la Vida. Constructiva, optimista, apasionada de la Comunicación, Twitter e Internet. Cheese, Tequila y dark chocolate lover. Viajera incanzable! Alquimista de sueños...

One Comment

  1. ¡Hey, Jazz! Me encantó tu post, también creo que respirar es literalmente vivir y hay muchas enseñanzas al alcance de la mano simplemente con observar -observarnos- hacerlo, más en un ejercicio como el buceo. Te ves hermosa como mamá y tu hijo está re guapetón. Y por cierto, felicidades por el blog 🙂

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